
La materia solo cambia de forma
Así, bajo la impresión de los fenómenos que observamos, es fácil formarse la idea de que la materia, por así decirlo, se crea y se pierde: masas enteras de madera se queman y de ellas solo queda una pequeña cantidad de carbón y ceniza; de una semilla cuyo peso es del todo insignificante crece poco a poco un gran árbol.





